¿Sabes a qué se dedican los freegans?

KMX MagazineOctubre 18, 2016

Recién celebrado el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza tocaremos el grave tema del desperdicio de alimentos. Sabemos que hay comida suficiente para alimentar a todo el mundo, claro si no se desperdiciara tanto, pero el hambre es una de las principales causas de muerte.


El planeta produce alimento suficiente para 12 mil millones de personas y sólo somos 7 mil millones de habitantes; sin embargo, cada cinco segundos una persona muere de hambre, desnutrición y sus enfermedades derivadas. Por otro lado, el 39 por ciento de los adultos en el mundo sufren de algún tipo de obesidad, según la OMS.

El problema es la pésima distribución de los alimentos, aunada a la mala educación alimentaria. En 2050 tendremos 9 mil millones de bocas que alimentar y nadie sabe cómo lo lograremos. Sin embargo, ante este futuro desesperanzador, cruzar los brazos no es opción.
El desperdicio de alimentos es uno de los problemas más graves. Según la FAO, alrededor de un tercio de los alimentos producidos para consumo humano anualmente se desperdicia. Mil 300 toneladas de desperdicio en total, 67 por ciento ocurre en África y Asia, mientras que los EE. UU., uno de los países que más alimento produce, tira a la basura el 47 por ciento de su alimento total. En México, 30 mil toneladas de alimento se desperdician al día, según SEDESOL.

“El desperdicio en la industria representa una pérdida de alrededor de 120 mil millones de pesos al año. A nivel nacional tenemos los alimentos suficientes para alimentar a toda la población. [El hambre] no es un problema de falta de producción”, dice en entrevista Genaro Aguilar, coordinador de la Red Latinoamericana para la Disminución de la Pérdida de Alimentos de la FAO. Así es, la comida no falta, se tira a la basura, se desecha.

Hay distintas formas de combatir el desperdicio de comida. Por ejemplo, el freeganismo, derivado de Freegan, un movimiento internacional que surge como protesta ante el capitalismo. Los freeganos son personas que viven fuera de la economía convencional, se alimentan de los desperdicios alimentarios de los demás, no porque sean mendigos, sino porque quieren reducir el desperdicio y el impacto que éste tiene sobre el ambiente y la sociedad. Una de sus prácticas más comunes es el llamado dumpster diving, que literalmente consiste en echarse un clavado dentro de los contenedores de basura y comer lo que te apetezca. De hecho, tienen una guía para hacerlo como todo un profesional.

Según la guía visual de desperdicios de alimentos del periódico británico The Guardian, existe el término “desperdicio no intencional”, que es consecuencia de la falta de infraestructura y transporte en la industria alimentaria. En los países ricos las pérdidas involuntarias son bajas, pero existen niveles elevados de “residuos de alimentos”, es decir, la comida que los consumidores tiran conscientemente, ya sea por comprar demasiado o porque simplemente ya no quieren comerlo.

¿Qué pasa en México?

Por supuesto, la comida que desechan los restaurantes está en perfecto estado y alguien que se dedica al freeganismo podría vivir de eso, pero al momento de echar una mirada encuentras que la comida no está separada y entre lo que podías usar ves colillas de cigarro, y otros desechos que dejan esta comida inservible.

Una buena opción son los mercados, por ejemplo el de Medellín en la colonia Roma. Los tenderos de algunos puestos muy conscientes del problema de desperdicio entregan lo que ya no pueden vender a bancos de alimento o a las personas que se dedican al freeganismo.

Posiblemente no le entres a este movimiento, pero es importante hacer consciencia del desperdicio y sí tal vez como te dijo tu mamá cuando eras chico: acuérdate que hay muchos niños que no tienen que comer. Es una realidad. No desperdicies o al menos busca a alguien en la calle con necesidad y dale eso que pensabas tirar.