Las 5 mejores películas del genio japonés Akira Kurosawa

KMX Magazineseptiembre 11, 2017

Para comprender la importancia de la figura de Akira Kurosawa en el séptimo arte se requiere segmentar su vida y obra en varios conceptos que quizá podríamos canalizar a manera de síntesis en 4 bloques: el Akira influenciado, el Akira narrativo, el Akira técnico y finalmente el Akira influyente.

El influenciado, carga consigo la sangre de los legendarios samuráis; con una educación militar, Akira pronto será un comunicador orgulloso de su familia y ancestros llamando la atención tanto de su hermano como de sus educadores gracias a su habilidad para pintar en lienzo. Tiempo después acompañaría a su hermano Heigo en la profesión de “benshi”, como narrador de películas mudas, haciendo también labores propagandísticas gracias a su otrora habilidad para la escritura y periodismo. Con la llegada del cine sonoro y tras vivir una era de confusión en donde sufrió la pérdida de su hermano (por suicidio) y se inmiscuyó en varias huelgas políticas, Akira Kurosawa entraría a un programa de aprendices de director en los orígenes oficiales de la industria cinematográfica japonesa.

Akira carga consigo la sangre de los legendarios samuráis

Akira carga consigo la sangre de los legendarios samuráis

Prontamente el joven de 28 años tendría acceso al rápido crecimiento de dicha maquinaria fílmica haciéndose de sus primeros trabajos como director, todos ellos de una vena propagandística y supervisados por el mismo gobierno. En esta primera etapa Akira parece estarse forjando un estilo crítico y anti ministerial, sin embargo también vería en el occidente su más clara inspiración para un futuro cercano: el western de John Ford, catalogando al género como la cuna estructural del cine y construyendo sobre este el segundo bloque.


El técnico
. Entre varios aspectos revolucionarios que el maestro concibió para la forma de desarrollar sus películas, se encuentra primeramente un recurso predominante, tan narrativo como técnico, que sin duda se revela como el gran y escondido protagonista en toda su obra: el ambiente. Kurosawa desarrollaría así el lente de teleobjetivo para tres propósitos: el primero, captar los elementos naturales y meteorológicos con mayor fuerza descriptiva, haciendo que la lluvia, el fuego, la nieve, el calor y el viento fueran constantes aliados y antagónicos entre sus héroes; el segundo, alejar las cámaras de los actores, pues en su requerimiento histriónico él estaba seguro que de esta manera se lograba una mejor interpretación, sin la presión cercana de otras presencias y logrando un encuadre más espectacular para captar el medio en el que se suscita cada momento (De nuevo el ambiente juega un rol importante); el tercero, la utilización de varias cámaras para captar una misma escena desde diferentes perspectivas, pues promulgaba que del juego de planos, desde el panorámico hasta el detalle, solo el actor en unión con su medio ambiente podrían comunicar en la corte final cual fue su mejor momento y química (De nuevo la importancia en el entorno) . Sin duda un constante innovador, su genialidad lo consagraría al grado de convertirse en el cuarto bloque.

Kurosawa forjaría a partir de su honor y orgullo ancestral un tipo de epopeya fílmica nunca antes vista

Kurosawa forjaría a partir de su honor y orgullo ancestral un tipo de epopeya fílmica nunca antes vista

El influyente. Un maestro cinematográfico que pondría al cine japonés en la mira internacional; que a través de su obra se acuñarían nuevos conceptos, se crearían géneros y se madurarían otros; que a su vez sería de claro influjo no solo para su querido western, sino también para la fantasía, ciencia ficción, el thriller y de nombres que van desde Scorsese, Lucas, Leone, y hasta Coppola, Sturges e incluso Stephen King; uno que sigue sorprendiendo y siendo foco de análisis, maravillando a generaciones de cinéfilos y cineastas; uno que hoy cumpliría 107 años y que celebramos recordando lo que al gusto de su servidor, son sus 5 mejores películas.

Un maestro cinematográfico que pondría al cine japonés en la mira internacional

Un maestro cinematográfico que pondría al cine japonés en la mira internacional

Trono de Sangre (1957)

La película favorita de Wim Wenders es una adaptación de otra de las fuentes favoritas de Kurosawa, la de William Shakespeare, en este específico caso la historia de Macbeth trasladada al Japón feudal con una excelsa crueldad y surrealismo que hielan la sangre. Aún cuando es la mejor adaptación del relato del lord escocés al cine, Akira se infiltra en el texto shakespereano para cambiar a su favor varios pasajes y personajes y así lograr que tanto el entorno como Lady Macbeth, tengan mas injerencia y sean percibidos como constantes y sombrías amenazas. Queda claro también que el cineasta no olvida su pasado anti político, volcando en el Trono aspectos que afectan a la sociedad regida por el afectado y demente monarca.

Trono de Sangre (1957)

Trono de Sangre (1957)

El Ángel Borracho (1948)

Posterior a su etapa experimental, el primer género con el que Akira Kurosawa comenzaría su gran obra y carrera sería con el noir. Aunque la primera de las grandes denota ciertos errores en montaje y continuidad, tanto el aspecto histriónico como el contacto con un Japón arrabal, sumido en la suciedad, el vicio y el crimen, son elementos que proyectan con elegancia un relato tan emotivo como complejo en su estructura humanista. Fiel a su estilo desde esta temprana etapa, los elementos occidentales son matizados y de nuevo transfigurados a la sociedad nipona, en este caso al mundo de la mafia yakuza. Aquí es donde también se comenzará a forjar una dupla actoral legendaria y con gran química, la de Toshiro Mifune y Takashi Shmuira, ambos socios que lo acompañarán en su odisea fílmica.

El Ángel Borracho (1948)

El Ángel Borracho (1948)

La Fortaleza Oculta (1958)

En plena madurez y después de haberse dado a conocer como la brillante imagen del cine japonés, Akira Kurosawa erigiría su mas clara obra de aventuras, un viaje dentro del bélico Japón feudal donde un carismático samurái deberá escoltar y mantener a salvo a una recia princesa hasta llegar a su fortaleza y así haber sorteado todos los peligrosos parajes enemigos, todo esto con la ayuda de dos peculiares granjeros ¿Les suena conocido? Efectivamente este film fue la inspiración para la creación de Star Wars, donde Han – Luke, Leia y C3PO y R2D2 se ven reflejados en los personajes anteriormente mencionados. Llena de emociones, de trepidantes duelos y ambientaciones espectaculares, Kurosawa llevaría a la figura samurái mas allá del honor y la leyenda, conviritiéndolo en un héroe generacional.

La Fortaleza Oculta (1958)

La Fortaleza Oculta (1958)

Barba Roja (1965)

La conexión emocional que logra Akira Kurosawa en este poético drama de conversión humanista es casi inclasificable debido a la magistral interacción actoral a partir del mejor desempeño de Toshiro Mifune, su compañero de aventuras que, alejado del personaje samurái (en donde se mostraba gritón y para la percepción del occidente, sobreactuado), y enfundando en la bata de un doctor filantrópico, estricto y compasivo a cargo de una clínica de muy bajos recursos, conmueve a toda la audiencia. La conversión se dará de parte de su aprendiz, un recién egresado de medicina decepcionado por haber sido despechado a tal hoyo en el mundo. El choque de clases sociales, ideologías y técnicas, así como la inclusión de pintorescos personajes, hacen a esta evolución personal un ágil festín narrativo.

Barba Roja (1965)

Barba Roja (1965)

Yojimbo (1961)

Obra de gran influencia para la historia, un western apasionante y evocado desde la auto destrucción humana donde de nuevo Mifune, como si se tratase de la suma de todos sus samuráis, consigue emular la sabiduría y destreza máxima en un guerrero errante tanto en cúspide como en su declive. Aderezado con elementos mafiosos y de thriller, y abastecido de desolados y violentos panoramas, la retribución vendrá desde el enfrentamiento de dos clanes y la llegada de un mercenario que desea la destrucción de estos a partir de la doble infiltración. Inteligente, llena de suspenso y muy divertida, la inclusión de la pistola también denotaría un simbólico cambio de era dentro de su historia, también sirviendo como claro homenaje y referencia hacia con su predilecto género.

Yojimbo (1961)

Yojimbo (1961)